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Amor en un Mundo Inclusivo: Tu música en mi silencio

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La maestra de piano le enseñó dos cosas importantes: primero, que para tocar música no es necesario oírla, sino sentirla; y segundo, así como no hay luz sin oscuridad, como no hay bondad sin maldad, tampoco es posible la música sin el silencio. Y ella así lo creyó. Un día, se dio cuenta de que también había música en sí misma, que su corazón se aceleraba, sus piernas se aflojaban y su interior vibraba cuando él, Daniel, estaba cerca. Y es que él había traído la música a su vida: la del piano y la de su propia alma. Era él quien llenaba de melodías la quietud en la que vivía, por lo que cuando se fue, la música también se acabó. Y es que crecer duele, y la pobreza es enemiga de los sueños; pero entonces, sumida en el más profundo y absurdo silencio causado por la desazón y los problemas de la vida, recordó la lección de la maestra: no hay música sin silencio. Y así, su corazón volvió a latir, y en su quietud volvió a sonar aquella melodía.

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Amor en un Mundo Inclusivo: Tu música en mi silencio, Araceli Samudio Samudio

Język
Rok wydania
2017
Oprawa
(miękka)
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Tytuł
Amor en un Mundo Inclusivo: Tu música en mi silencio
Język
hiszpański
Rok wydania
2017
Oprawa
miękka
Liczba stron
280
ISBN10
8416942978
ISBN13
9788416942978
Seria
Kategorie
Ocena
4,35 z 5
Opis
La maestra de piano le enseñó dos cosas importantes: primero, que para tocar música no es necesario oírla, sino sentirla; y segundo, así como no hay luz sin oscuridad, como no hay bondad sin maldad, tampoco es posible la música sin el silencio. Y ella así lo creyó. Un día, se dio cuenta de que también había música en sí misma, que su corazón se aceleraba, sus piernas se aflojaban y su interior vibraba cuando él, Daniel, estaba cerca. Y es que él había traído la música a su vida: la del piano y la de su propia alma. Era él quien llenaba de melodías la quietud en la que vivía, por lo que cuando se fue, la música también se acabó. Y es que crecer duele, y la pobreza es enemiga de los sueños; pero entonces, sumida en el más profundo y absurdo silencio causado por la desazón y los problemas de la vida, recordó la lección de la maestra: no hay música sin silencio. Y así, su corazón volvió a latir, y en su quietud volvió a sonar aquella melodía.