Bookbot

Biblioteca de Historia y Pensamiento Político: Friedrich Hayek

En la encrucijada liberal-conservadora

Więcej o książce

Hayek fue un hombre beligerante con sus antagonistas ideológicos. Un hombre enemigo de todo posibilismo, que siempre dio sobradas muestras de poseer una enorme coherencia tanto personal como profesional. Esa coherencia queda reflejada en su enemistad radical y sin matices para con el socialismo, en cualquiera de sus variantes. Y en su amistad para con un cierto tipo de liberalismo, de tintes bastante conservadores. Hasta el final de sus días se mantuvo alejado de los partidos políticos y de las periódicas disputas electorales que aquéllos protagonizaban. Con toda seguridad, era plenamente consciente del impacto que su obra tenía en el escenario de las disputas políticas cotidianas. No se trataba, ciertamente, de un impacto aleatorio, sino que era el fiel reflejo de la posición del autor en el entramado de las ideas políticas de nuestro tiempo. En realidad, ni celebró el empleo que Churchill hizo de sus textos, ni se jactó de las conexiones existentes entre sus tesis y las políticas auspiciadas por Margaret Thatcher. Pero hay vínculos que no se pueden obviar, pese a los esfuerzos desplegados por el propio interesado. Quizá por ello en 1991 recibió la Medal of Freedom, a instancias del entonces presidente de los Estados Unidos, George Bush.

Zakup książki

Biblioteca de Historia y Pensamiento Político: Friedrich Hayek, Josep Baqués Quesada

Język
Rok wydania
2005
Oprawa
(miękka)
Jak tylko się pojawi, wyślemy Ci wiadomość e-mail.

Metody płatności

Nikt jeszcze nie ocenił.Oceń

Tytuł
Biblioteca de Historia y Pensamiento Político: Friedrich Hayek
Podtytuł
En la encrucijada liberal-conservadora
Język
hiszpański
Wydawca
Tecnos
Rok wydania
2005
Oprawa
miękka
Liczba stron
184
ISBN10
8430942246
ISBN13
9788430942244
Seria
Opis
Hayek fue un hombre beligerante con sus antagonistas ideológicos. Un hombre enemigo de todo posibilismo, que siempre dio sobradas muestras de poseer una enorme coherencia tanto personal como profesional. Esa coherencia queda reflejada en su enemistad radical y sin matices para con el socialismo, en cualquiera de sus variantes. Y en su amistad para con un cierto tipo de liberalismo, de tintes bastante conservadores. Hasta el final de sus días se mantuvo alejado de los partidos políticos y de las periódicas disputas electorales que aquéllos protagonizaban. Con toda seguridad, era plenamente consciente del impacto que su obra tenía en el escenario de las disputas políticas cotidianas. No se trataba, ciertamente, de un impacto aleatorio, sino que era el fiel reflejo de la posición del autor en el entramado de las ideas políticas de nuestro tiempo. En realidad, ni celebró el empleo que Churchill hizo de sus textos, ni se jactó de las conexiones existentes entre sus tesis y las políticas auspiciadas por Margaret Thatcher. Pero hay vínculos que no se pueden obviar, pese a los esfuerzos desplegados por el propio interesado. Quizá por ello en 1991 recibió la Medal of Freedom, a instancias del entonces presidente de los Estados Unidos, George Bush.