
Więcej o książce
Un apasionante recorrido por la historia de la cirugía, por sus tortuosos orígenes y sus grandes logros. El siglo de los cirujanos comenzó el 16 de octubre de 1846, cuando se practicó la primera operación sin dolor, gracias a la anestesia, en el Massachussetts General Hospital. Durante los cien años que siguieron a esa fecha histórica, la cirugía dio grandes pasos para liberar a la humanidad del dolor, las infecciones y la enfermedad, pero los descubrimientos más trascendentes fueron objeto de menosprecio y resistencia por parte del propio estamento médico. Hacia finales del siglo XIX, los grandes avances de la medicina permitieron el acceso de los cirujanos a partes del cuerpo humano intocables hasta entonces, como el hígado, el cerebro, la médula espinal, los pulmones o la tiroides, e hicieron posible innovaciones que parecieron prodigiosas, como el trasplante de córnea, que sentaron los principios de la cirugía moderna.
Zakup książki
El signo de los cirujanos, Jürgen Thorwald
- Język
- Rok wydania
- 2016
- Oprawa
- (miękka)
Metody płatności
Brakuje nam tutaj Twojej recenzji.
- Tytuł
- El signo de los cirujanos
- Język
- hiszpański
- Autorzy
- Jürgen Thorwald
- Wydawca
- Ariel
- Rok wydania
- 2016
- Oprawa
- miękka
- ISBN10
- 8434424967
- ISBN13
- 9788434424968
- Seria
- Wieki Chirurga
- Kategorie
- Tagi
- Tematy historyczne, Zdrowie & Medycyna, Nauka, Tematyka medyczna, Opieka zdrowotna, Chirurgia, Historia medycyny
- Pierwsze wydanie
- 1956
- Oryginalna nazwa
- Das Jahrhundert der Chirurgen
- Ocena
- 4,45 z 5
- Opis
- Un apasionante recorrido por la historia de la cirugía, por sus tortuosos orígenes y sus grandes logros. El siglo de los cirujanos comenzó el 16 de octubre de 1846, cuando se practicó la primera operación sin dolor, gracias a la anestesia, en el Massachussetts General Hospital. Durante los cien años que siguieron a esa fecha histórica, la cirugía dio grandes pasos para liberar a la humanidad del dolor, las infecciones y la enfermedad, pero los descubrimientos más trascendentes fueron objeto de menosprecio y resistencia por parte del propio estamento médico. Hacia finales del siglo XIX, los grandes avances de la medicina permitieron el acceso de los cirujanos a partes del cuerpo humano intocables hasta entonces, como el hígado, el cerebro, la médula espinal, los pulmones o la tiroides, e hicieron posible innovaciones que parecieron prodigiosas, como el trasplante de córnea, que sentaron los principios de la cirugía moderna.
